¿Qué problemas o trastornos psicológicos tratamos?:
Se trata de una serie de problemas psicológicos que tienen como principal síntoma un alto nivel de ansiedad. A continuación te los describimos.
Crisis de angustia, ataques de pánico o crisis de ansiedad: Se caracterizan por la aparición súbita de síntomas como aprehensión, miedo o terror, sensación de ahogo, opresión en elpecho, palpitaciones, sensación de atrangantamiento, inestabilidad, mareos, desmayos, temblores, sudoración y miedo a "volverse loco" o a perder el control, o miedo a padecer un ifarto o morir.
Agorafobia: Consiste en la aparición de ansiedad o comportamiento de evitación en situaciones donde escapar pueda resultar difícil o embarazoso, o bien, donde sea imposible encontrar ayuda en el caso de que aparezcan síntomas de ansiedad.
Fobia social: Presencia de ansiedad elevada o miedo en ciertas situaciones sociales o interpersonales y/o evitación de las mismas.
Fobias específicas: Miedo excesivo e irracional ante situaciones u objetos específicos que no son realmente peligrosos, lo que suele dar lugar a conductas de evitación.
Trastorno obsesivo- compulsivo: Las obsesiones son preocupaciones relativamente estables. Pueden ser pensamientos, imágenes o impulsos. Aparecen de forma brusca y reiterada en la mente y generan un alto nivel de ansiedad y perturbación. Su contenido suele ser absurdo aunque la persona no puede evitar angustiarse como si fuese real. Pueden venir acompañadas de una compulsión, un ritual o manía, que a la persona le urge realizarlo para reducir la angustia que le provoca la idea obsesiva. Hay obsesiones y compulsiones de muchos tipos, relacionadas con: el orden, la limpieza, enfermedades, agresivas, sexuales...
Trastorno por estrés postraumático: Tras una experiencia altamente traumática es la reexperimentación de dicha experiencia acompañada de sintomatología ansiosa y la evitación de estímulos relacionados con ésta.
Trastornos somatomorfos: Presentación reiterada de síntomas somáticos acompañados de demandas persistentes de exploraciones clínicas, a pesar de repetidos resultados negativos de exploraciones clínicas y de continuas garantías de los médicos de que los síntomas no tienen una justificación somática. Aún en los casos en los que realmente estuvieran presentes trastornos somáticos, éstos no explican la naturaleza e intensidad de los síntomas, ni el malestar y la preocupación que manifiesta el enfermo. Se incluyen aquí: la hipocondria, el trastorno por dolor persistente, trastorno por somatización...
Trastorno de ansiedad generalizada: Presencia de ansiedad y preocupaciones excesivas ante varias situaciones o aspectos de la vida.
Trastorno de ansiedad inducido por sustancias: Aparición de síntomas de ansiedad relacionados con el consumo o abstinencia de una droga.
Trastorno depresivo: En los episodios depresivos típicos el enfermo que los padece sufre un humor depresivo, una pérdida de la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, una disminución de su vitalidad que lleva a una reducción de su nivel de actividad y a un cansancio exagerado, que aparece incluso tras un esfuerzo mínimo. También son manifestaciones de los episodios depresivos: La disminución de la atención y concentración, la pérdida de la confianza en sí mismo y sentimientos de inferioridad, las ideas de culpa y de ser inútil, una perspectiva sombría del futuro, los pensamientos y actos suicidas o de autoagresiones, los trastornos del sueño, la pérdida del apetito, disminución de la líbido...
Trastorno bipolar: Trastorno caracterizado por la presencia de episodios reiterados en los que el estado de ánimo y los niveles de actividad del enfermo están profundamente alterados, de forma que en ocasiones la alteración consiste en una exaltación del estado de ánimo y un aumento de la vitalidad y del nivel de actividad (manía o hipomanía) y en otras, en una disminución del estado de ánimo y un descenso de la vitalidad y de la actividad (depresión). Lo característico es que se produzca una recuperación completa entre los episodios aislados.
Consiste en la dificultad para iniciar o mantener el sueño o la sensación de no haber tenido un sueño reparador. Generalmente el problema con el sueño se inicia cuando la persona experimenta preocupaciones que le impiden conciliar el sueño o dormir satisfactoriamente. Es posible que cuando hayan desaparecido los motivos de estas preocupaciones, el propio hecho de conciliar el sueño se haya convertido en un problema.
Se caracterizan por una alteración del deseo y/o respuesta sexuales y por la provocación de malestar y problemas emocionales e interpersonales. Incluye: Ausencia o deficiencia del deseo sexual, aversión al sexo y evitación de contacto sexual, problemas de excitación sexual, disfunción orgásmica, disfunción eréctil, eyaculación precoz, vaginismo...
Son alteraciones graves de la conducta alimentaria:
Anorexia nerviosa: Consiste en el rechazo a mantener un peso corporal mínimo normal, en un miedo intenso a ganar peso y en una alteración significativa de la percepción de la forma o tamaño del cuerpo. Además las mujeres afectadas por este problema pueden sufrir amenorrea (ausencia de regla).
Bulimia nerviosa: Las características esenciales son los atracones y los métodos compensatorios inadecuados (vómitos, laxantes, diuréticos) para evitar la ganancia de peso. Tienen miedo intenso a engordar. La autoestima de las personas que padecen esta enfermedad se haya excesivamente influida por su silueta y peso corporales.
Sobreingesta compulsiva: Episodios repetitivos de voracidad o "atracones" en los que la cantidad de comida ingerida es grande y después de este episodio, el estado de ánimo es deprimido o decaído y se culpa, o se desprecia. Además los alimentos que se ingieren durante el atracón tienen un alto contenido calórico. Casi constantemente intentan perder peso a base de dietas. No les gusta su cuerpo, pero conocen perfectamente las dimensiones reales de éste. Es decir, en el espejo se ven tal y como son realmente, a diferencia de anoréxicas y bulímicas.
Incluye problemas graves del carácter constitutivo y de las tendencias comportamentales de la persona, que normalmente afectan a varios aspectos de la personalidad y que casi siempre se acompañan de alteraciones personales y sociales considerables. Los trastornos de la personalidad tienden a presentarse en la adolescencia y a persistir durante la edad adulta. Hay varios tipos de trastornos de personalidad: esquizoide, histriónico, obsesivo- compulsivo, límite, paranoide...
Están caracterizados por actos repetidos que no tienen una motivación racional clara y que generalmente dañan los intereses del propio enfermo y de los demás. Se tiene la sensación subjetiva de que a la conducta la acompañan una serie de impulsos a la acción que no pueden ser controlados. Se incluirían: ludopatías, cleptomanía, tricotilomanía (arrancarse el pelo...)
Trastornos cuya gravedad va desde la intoxicación no complicada y el consumo perjudicial hasta cuadros psicóticos y de demencia manifiestos. Todos ellos son secundarios al consumo de una o más sustancias psicotropas: alcohol, cocaína, anfetaminas, opiáceos, cánnabis...
Consisten en una serie de enfermedades en las cuales, hay episodios en los que el paciente pierde el contacto con la realidad: esquizofrenia, trastorno delirante, episodio psicótico breve, trastorno esquizoafectivo...
"Dame coraje para cambiar las cosas que puedo cambiar, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; y dame la sabiduría para distinguir la diferencia". Reinhold Niebhur.
Se caracterizan por un rendimiento académico sustancialmente por debajo de lo esperado para su edad. Consistirían en problemas relacionados con la lectura, el cálculo y la ortografía.
Deficiencias del habla o el lenguaje: Tartamudeo, dificultades de la pronunciación...
¿Qué es el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?
Es un trastorno de causa poco clara, en el que intervienen probablemente factores genéticos y ambientales. En él existe una alteración a nivel del sistema nervioso central, manifestándose mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención, y asociándose con frecuencia a otras alteraciones.
El TDAH es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas de sociabilidad en los niños.
¿Cómo son los niños hiperactivos?
No todos los niños hiperactivos presentan todas las características que vamos a describir a continuación, pero fundamentalmente tienen dificultades de atención, impulsividad e hiperactividad.
La conducta desatenta en el niño hiperactivo se caracteriza por:
No termina las tareas que empieza.
Comete muchos errores por no fijarse en las tareas.
Le cuesta mucho centrarse en los juegos.
Muchas veces parece no escuchar cuando se le habla directamente.
Tiene dificultades para organizarse.
Evita las tareas que requieren esfuerzo.
Muy a menudo pierde cosas que necesita (ej.: juguetes, lápices, libros o ropa).
Se distrae con cualquier cosa.
Es muy descuidado en las actividades.
La impulsividad se manifiesta por:
Se precipita en responder antes de que se hayan completado las preguntas.
Tiene dificultades para guardar el turno.
Suele interrumpir o se inmiscuye en las actividades de otros (conversaciones...)
Como signos de hiperactividad destacan:
Movimientos constantes de manos y pies.
Se levanta constantemente.
Corretea por todos lados.
Le cuesta jugar a actividades tranquilas.
Está activado como si tuviese un motor.
Habla en exceso.
Su conducta es:
Imprevisible, inmadura, inadecuada para su edad.
Son traviesos.
Se muestran violentos y agresivos verbal y físicamente.
Con frecuencia mienten o cometen pequeños hurtos.
Pueden ser desobedientes:
Le cuesta seguir las normas que se marcan en casa.
No hace caso
Hace lo contrario de lo que se le dice.
Emocionalmente inestables:
Tienen un bajo concepto de sí mismos.
Presentan cambios bruscos de ánimo.
Les frustra mucho perder y asumir sus fracasos.
La mayoría de los niños con TDAH presentan problemas de aprendizaje, así, casi la mitad de los niños hiperactivos, tienen un bajo rendimiento escolar. Pueden tener dificultades perceptivas, por lo que no diferencian bien entre letras y líneas y presentan poca capacidad para organizar la información que reciben a través de los sentidos. Estas dificultades se manifiestan en la adquisición y manejo de la lectura, escritura y cálculo (mala letra, errores de ortografía, en el cálculo olvidan las llevadas, al leer omiten palabras y sílabas, no comprenden lo que leen, no pronuncian correctamente...). Son frecuentes los problemas a la hora de memorizar y generalizar la información adquirida.
Enuresis: es la falta de control de la micción de un niño a una edad que ya debería haberlo adquirido o la emisión repetida de orina en lugares inadecuados.
Encopresis: consiste en manchar la ropa con heces o defecar en lugares inadecuados.
Se incluyen aquí el sonambulismo, los terrores nocturnos, pesadillas, despertares angustiosos, insomnio, oposición al acostarse...
Se caracterizan por déficits graves y alteraciones en múltiples áreas del desarrollo, como las relaciones sociales, problemas de comunicación, de comportamiento, intereses y actividades estereotipadas (Autismo, Rett, Asperger...)
Se niega a comer de forma general o ciertos tipos de alimentos: alimentos sólidos, tarda mucho tiempo...
Consiste en un miedo excesivo a la separación del hogar o de las personas más cercanas del niño.